Boda en los Jardines Palacio de la Dehesa con Sara & Cristiano (Córdoba)

Bodas

BODA EN LOS JARDINES PALACIO DE LA DEHESA SARA & CRISTIANO

Hoy después de mucho tiempo sin publicar en el blog por falta de tiempo os traigo la boda en los Jardines Palacio de la Dehesa con Sara & Cristiano. Quizá recordáis a esta pareja porque hace un tiempo publiqué su pre boda en Cabo de Gata. Pero si no la habéis visto y queréis poneros al día, solo tenéis que hacer click aquí.

Volviendo a Sara & Cristino os pongo en situación.  Ellos tenía la fecha de su boda reservada desde hacía mucho tiempo y desde el primer momento estuvimos en contacto. Sara de vez en cuando me escribía para contarme algunos detalles de la boda o simplemente para pedirme recomendaciones o resolver dudas. Por todo lo que conocía me imaginaba que sería una boda muy especial cargada de momentos bonitos y de sorpresas.

Unas semanas antes de la esperada fecha dejamos listos los horarios de la boda. Ahora ellos podían organizarse  y saber cuando estaría yo en la habitación de cada uno, pues ambos se vistieron  en el mismo Hotel Santo Domingo de Lucena. Esto es algo que recomiendo a las parejas ya que a los profesionales que trabajamos en las bodas nos da una gran libertad para trabajar y no perder tiempo en desplazamientos de un sitio a otro. Ellos ganan tranquilidad; y nosotros ganamos tiempo y momentos especiales.

Bueno no os voy a entretener más y vamos a ir directos al grano  ¿os parece?

DÍA DE LA BODA

Como os he dicho anteriormente ellos se vistieron en el Hotel Santo Domingo de Lucena que está a unos minutos de la finca donde se celebraría la boda.

Mi primera parada era en la habitación 202, habitación en la que estaba Cristiano acompañado de sus familiares. Aquella era una habitación pequeñita  y a la vez hermosa. Recuerdo que había tanta gente que me era difícil moverme pero no quería que nadie faltara en aquel momento tan íntimo y familiar; así que decidí quitarme los zapatos y subirme a la cama lo que me permitía moverme rápido y además desde ahí conseguía diferentes ángulos. Estaba en el lugar y momento adecuados. ¡Nada podía escaparse!

El tiempo se iba agotando y era la hora de bajar a la habitación de la novia. Sara se vestía en una suite muy luminosa donde reinaba la paz y la calma. Cuando llegué aún estaba en el momento del maquillaje; que personalmente me encanta ya que así puedo hacer unas fotos tranquilamente a los detalles y a ella. A ella la ayudaron a vestirse sus mejores amigas que eran sus cinco damas y cómo no, su padre con quien poco a poco iréis descubriendo la relación tan especial que tienen.

El vestido de Sara era un dos piezas que fue diseñado por Mercedes Cánovas, sencillo pero muy elegante. Además llevaba una preciosa corona de novia que ella misma diseñó y que Rosalía Aranda hizo realidad.

Allí reinaba la alegría, Sara estaba radiante y su padre tan feliz de ver a su hija que no dejó de sonreír ni un momento.

Nada más salir de la habitación comenzaron las sorpresas porque un grupo esperaba a la novia. Su hermano es componente de un grupo llamado Los Tirantitos, os podéis hacer una idea de lo que pudo pasar. Antes de salir del hotel hacia los Jardines Palacio de la Dehesa le dedicaron unas canciones tan hermosas que muchos no pudieron contener las lágrimas.

Ahora nos vamos a ir a la ceremonia, para mi uno de lo momentos más especiales de la boda.
Tengo que reconocer que un escalofrío recorría mi cuerpo de ver tras el visor de mi cámara como estaba de emocionado Cristiano al ver a su futura mujer bajar aquellas escaleras de los Jardines Palacio de la Dehesa; ella tan radiante, tan sonriente y tan emocionada y nerviosa a la vez;  con aquella luz que bañaba de naranja el momento del atardecer.

Mientras ella llegaba hasta Cristiano el grupo estaba cantando y fue aquel un momento precioso. Más tarde llegó el turno de las lecturas entre las que destacó la lectura que tenía preparada la prima de la novia. Fue un instante de silencio sepulcral en el que nadie pudo resistirse a llorar.

Sara & Cristiano hicieron el ritual de la arena. Es este un ritual muy de moda del que hablaremos en unas semanas de él  para que todos podáis entender de qué trata.

Todo el mundo esperaba que fuese una boda de esas en las que no faltara el cante; había grandes expectativas sobre ello. Y al fin llegó el  momento más esperado por todos los invitados. Nadie sabía nada a ciencia cierta pero todos lo que conocían al novio sospechaban que podía suceder.  Fue Cristiano, y el hermano de la novia, quien cedió su guitarra para sorprender con una canción a Sara.

Después del bombazo de emociones que vivimos en la ceremonia y mientras los invitados tomaban algo, nosotros nos fuimos para hacer algunas fotos en la finca.

Como podéis ver el catering de la Manzana de Adan lo tenía todo listo esperando a sus comensales, en los exteriores.

Ya parecía que habían terminado las sorpresas y era el momento de relajarse y bailar en la fiesta.
Después de bailar Sara & Cristiano su baile como marido y mujer la música dio un giro radical y fue entonces cuando  Sara se agarró a su padre y comenzaron a bailar la coreografía que tenían preparadísima. ¡Aquello fue flipante!
Para terminar los amigos y todos sus primos les dedicaron otra coreografía a la pareja. Recuerdo que no dejaba de hacer fotos ; conseguí momentazos y un abrazo inmenso de todos con los enamorados.

VUELTA A CASA

La boda en los Jardines Palacio de la Dehesa llegaba a su fin y tocaba volver a casa casi de madrugada. El trayecto no era demasiado pero tuve tiempo suficiente para pensar y programar. Llevaba fotazas de la boda y ya estaba pensando en la locura de post boda que íbamos a hacer.

Toca descargar tarjetas, hacer las copias de seguridad, revisar más de un ciento de fotografías y lo más complicado aún que es seleccionar, procesar, maquetar el álbum y preparar el slideshow. Os digo que esto es algo horrible cuando te gustan todas las fotografías de una secuencia y sólo puedes quedarte con una o dos de cada instante.

El proceso de edición y entrega de una boda conlleva más sorpresas por mi parte pero es algo que prefiero no revelar con el fin de que mis futuras parejas puedan vivir también su momento especial.

Antes que se me olvide quiero darle las gracias a mi amigo y súper fotógrafo de Granada Daniele Spatafora porque sin él que no podría haber realizado un trabajo tan espectacular y completo.

Os dejo que disfrutéis de las fotos y espero vuestros comentarios sobre lo que os ha parecido.

Pronto muchas cosas nuevas para las  futuras parejas.